Oraciones de la noche a la virgen María

Oraciones de la noche a la virgen María

Nuestras oraciones de la noche a la virgen María te ayudará a conciliar el sueño, descansar mejor y encontrarás una cristiana forma de orar de una forma sencilla a la Santísima madre. Puedes elegir aquella oración que mejor se adapte a tus necesidades o estado, o si lo prefieres, puedes utilizar varias oraciones en esta noche.

Elige tu oración de la noche a la virgen María

Cae la noche, querida madre, el largo día ha terminado; Ante tu imagen me arrodillo una vez más para  agradecerte por sostenerme a salvo este día, para pedirte  esta noche que distancies el mal.

Muchas veces me he enamorado de mi madre; Muchas  gracias descuidadas desde la última vez que me arrodillé aquí; ¿No te apiadarás, dulce mi madre,  de pedirle a Jesús que perdone los pecados de tu hijo?

Me dormiré ahora, el trabajo del día está hecho; Sus  horas y sus instantes han pasado uno a uno. Dios Quien me juzgará, los ha contado a todos; Ha  contado cada gracia, ha contado cada  caída;

En su libro están escritos contra el último día. ¡Vaya! madre pide a Jesús que los lave. Pues  una gota de su Sangre vertida por los pecadores, Es  suficiente para adecentar el planeta de su culpa.

Y si el amanecer debería dar mi último aliento; El sueño que tomo será el largo sueño de la muerte; Quédate  cerca de mí, madre, por el amor de Jesús. Cuando en la orilla de la eternidad mi alma despierte.

Amén.

Santísima María, Madre de Bondad, Madre de Clemencia, ahora que es de noche es cuando reflexiono sobre mis pecados y sobre el momento de mi muerte, tiemblo y me confundo. Oh mi dulcísima Madre, en la sangre de Jesús, en tu intercesión, están mis esperanzas. 

Curadora de los tristes, no me abandones en esta noche; no dejes de consolarme en esa aflicción. Si aun ahora estoy tan atormentado por el remordimiento de los pecados que he cometido, la incertidumbre de mi perdón, el peligro de una recaída y la severidad del Juicio, ¿de qué forma me irá entonces? haz que descanse bien esta noche.

Oh María de todas y cada una de las mujeres,
tú eres la escogida,
Quien, prometieron los viejos profetas,
daría a luz al Hijo único de Dios;
Todas las generaciones hebreas
prepararon el camino cara ti, para
que en tu vientre el Dios-hombre
pudiera venir a liberarnos.

Oh María, encarnas
todo lo que Dios enseñó a nuestra raza,
porque estás ante todo
en la totalidad de su gracia;
Alabamos este fantástico honor
que diste a luz a Aquel
que de ti tomó la humanidad
y nos salvó de nuestro pecado.

Amen.

María la aurora, Cristo el Día Perfecto;
¡María la puerta, Cristo el Camino Divino!

María la raíz, Cristo la Vid Mística;
¡María la uva, Cristo el Vino Sagrado!

María el trigo, Cristo el Pan vivo;
¡María el tallo, Cristo la Rosa roja como la sangre!

María la fuente, Cristo el Diluvio purificador;
¡María la copa, Cristo la Sangre Salvadora!

María el templo, Cristo el Señor del templo;
¡María el santuario, Cristo el Dios venerado!

María el faro, Cristo el Reposo del Puerto;
María el espéculo, Cristo la Visión ¡Bendita!

María la madre, Cristo el Hijo de la madre
Por todas y cada una de las cosas bendito mientras que corren los siglos sin fin. Amén.

Oh María, Madre de Dios, como eres sobre todas y cada una de las criaturas en el cielo y en la tierra, más gloriosa que los querubes, más noble que cualquiera acá abajo, Cristo te ha dado a su pueblo, baluarte firme y protector, para resguardar y salvar pecadores que vuelan cara ti. Por eso, oh Señora, cobijo que todo lo engloba, recordamos ceremoniosamente tu dulce protección y suplicamos a Cristo para siempre su clemencia. Amén

Santa María, si deseas, escucha a tu suplicante; Me pongo bajo el amparo de tu escudo. Al caer en el camino escurridizo, eres mi suave bastón de apoyo. No hay sabueso en la velocidad o en la prosecución, viento del norte o río veloz, tan veloz como la Madre de Cristo al lecho de muerte, para aquellos que están en su derecho a su afable protección. Amén

Oh María, Madre mía, me arrodillo frente a ti con el corazón apesadumbrado. El peso de mis pecados me oprime. El conocimiento de mi debilidad me desanima. Estoy acosado por el temor y la tentación de todo tipo. Sin embargo, estoy tan apegado a las cosas de este mundo que en vez de desear el Cielo, me llena de pánico el pensamiento de la muerte.

Oh Madre de Clemencia, ten piedad de mí en mi angustia. Eres todopoderoso con tu Divino Hijo. Él no puede rehusar ningún pedido de tu Inmaculado Corazón. Muéstrate a mí como una auténtica Madre siendo mi abogada ante Su trono. Oh Cobijo de los pecadores y esperanza de los desesperanzados, ¿a quién me volveré sino a ti?

 Alcánzame, puesto que, oh Madre de la esperanza, la gracia del verdadero dolor por mis pecados, el don de la perfecta resignación a la Santa Voluntad de Dios y el valor de tomar mi cruz y continuar a Jesús.

Pero sobre todo te solicito, oh Madre queridísima, que por tu intercesión poderosísima, mi corazón se llene de Santa Esperanza, a fin de que en la hora más obscura de la vida jamás deje de confiar en Dios mi Salvador, sino más bien andando en el camino de sus mandamientos pueda merecer estar unido a Él, ya vosotros en los goces eternos del Cielo. Amén.

La noche está cayendo, querida madre, el largo día ha terminado; Ante tu imagen me arrodillo una vez más para agradecerte por mantenerme a salvo este día, para pedirte esta noche que alejes el mal.

La importancia de la oración de la noche a la santísima virgen María

¿Y quién mejor para interceder por nosotros en las oscuras noches? Como señala la oración de la noche a la virgen María, la Santísima Virgen María ya nos ha proporcionado muchas cosas buenas a través de su intercesión anterior.

uando está acostado en su cama, es fácil experimentar ansiedad sobre lo que podría traer el día siguiente. Algunas personas ni siquiera quieren conciliar el sueño, ya que implica despertarse con otro día de dolor y sufrimiento.

Una manera de dormirse en paz es encomendarse a la Virgen María, la Madre Celestial de todos nosotros. Similar a la forma en que nuestra propia madre podría habernos puesto a dormir durante nuestra infancia, la Santísima Madre está aquí para calmar nuestros miedos mientras nos acostamos en nuestras camas.

Oraciones de la noche a la virgen María para todas las necesidades

La oración es comunión con Dios. La oración puede ser pública o personal, hablada o silenciosa, de día o de noche. La oración es comunicación con un Dios que nos ama y desea estar en relación con nosotros.

En este artículo has podido ver varias oraciones nocturnas para la Santísima Madre María. Oraciones muy diferentes una de otra pero por un motivo muy lógico: Para poder cumplir con la mayoría de necesidades que pueda tener cualquier cristiano.

Si estás triste, alegre, si tienes preocupaciones o simplemente agradecer, no importa cuál es tu situación, en nuestras oraciones encontrarás la oración ideal para la virgen María en cualquier noche de la semana.

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